
Sergio Hugo vivía era arquitecto y comerciante en Tlapa, Guerrero. Fue uno de los líderes del Movimiento en Defensa de la Plazuela de los Cántaros, un espacio construído en los años 20 para el disfrute de la comunidad y venta de alfarería hecha por artesanos de la región. Sin embargo, en los últimos años había sido invadida por vendedores ambulantes y de comida mientras el gobierno hacía caso omiso.
A inicios del 2024, el alcalde de Tlapa anunció que se construirían 17 locales comerciales en el área verde, destruyendo árboles centenarios y un espacio de convivencia de importancia para la comunidad. Por ello, en enero 2024 se crea la organización Movimiento en Defensa de la Plazuela de los Cántaros. Tras un año de manifestaciones en el Ayuntamiento de Tlapa y en el Palacio de Gobierno en Chilpancingo sin respuesta, en enero del 2025 la comunidad desalojó a los comerciantes y sus instalaciones, dejando libre la Plazuela de los Cántaros. La plaza finalmente ha sido usada como espacio recreativo y de expresión cultural.
En junio del mismo año, se reportó un incendio intencional en casa de Segio y, aunque hubo una denuncia en el ministerio público, no se abrió ninguna investigación. Finalmente, en la noche del 20 de julio del 2025, Sergio fue a cargar gasolina en la avenida Colegio Militar, una zona pública y transitada en el centro de la población, cuando hombres armados se acercaron a su camioneta y le dispararon 10 veces. Al lugar acudieron la policía local, estatal y guardia nacional, sin que se lograra ningún avance.