
José Luis fue un líder ejidal perteneciente a la comunidad de Acuaco, municipio de Zaragoza, Puebla, donde formaba parte de la mesa directiva. Era reconocido por su defensa de los derechos de los campesinos, condenando también el uso desmedido del agua por las grandes industrias del sector agrícola. En un contexto generalizado de violencia en la región, también trabajaba por la preservación de los bosques de la Sierra Nororiental de Puebla y el cuidado del medio ambiente.
El 6 de febrero, a pocos metros de la primaria Juan Francisco Lucas, donde su hija era alumna y él era director, un grupo de personas lo interceptaron en su auto y abrieron fuego contra él, quitándole la vida al momento. Aunque hubo testigos que llamaron a los servicios de emergencia, los agresores escaparon sin que se tengan mayores pistas de su identidad. José Luis falleció en el lugar, mientras que su hija, quien viajaba con él, resultó ilesa pero fue testigo del crimen.