
- Sería un error que México apueste los próximos 10 años por combustibles fósiles ante el evidente declive geológico y económico. Otra economía es posible.
- Rechazamos que México sea cómplice de quienes promueven la falsa solución del gas fósil como combustible de transición. El metano, principal componente de este gas, tiene un potencial de calentamiento global hasta 86 veces mayor que el del CO2.
- Proponemos el abandono escalonado de los combustibles fósiles con una planeación estratégica según los criterios que ha mencionado la Corte Interamericana de Derechos Humanos y la Corte Internacional de Justicia.
Un plan que se limita a un horizonte de apenas diez años carece de la visión estratégica que exige la crisis climática y energética actual. La propuesta de Petróleos Mexicanos (Pemex) refleja una perspectiva cortoplacista compartida por el gobierno federal y el propio gobierno corporativo de la empresa, que elude en reconocer la magnitud del desafío. El problema central no es únicamente la elevada deuda o la falta de capital, ampliamente conocidas por la ciudadanía, sino el negacionismo climático y la falta de voluntad política para abandonar un modelo económico insostenible.
México ya no es, ni puede aspirar a seguir siendo, un país petrolero. El declive estructural de la producción, visible incluso para los mercados internacionales y confirmado por las proyecciones oficiales de reservas, se combina con un contexto global en el que la reducción acelerada del uso de combustibles fósiles es reconocida por la ciencia y por las principales agencias internacionales de energía. Un plan verdaderamente estratégico tendría que gestionar de forma ordenada el declive petrolero, diversificar las actividades de las empresas estatales y diseñar rutas asequibles de transición energética que impulsen una transformación social y económica capaz de proteger empleos, garantizar derechos y salvaguardar vidas.
La discusión de los próximos diez años (a mediano plazo) debería ser sobre los impactos sociales, ambientales y sanitarios de los huracanes, las inundaciones y las sequías e incendios que ya provoca la crisis climática en el país. No sobre el uso de fondos públicos para sostener una empresa que se niega a aceptar la nueva realidad económica y ambiental del mundo. Ni tampoco sobre el gas fósil, que no es ningún combustible de transición, sino otra falsa solución al problema. Hacer fracking para tener gas no soluciona la dependencia energética, sólo genera daños sociales y ambientales con un alto costo económico.
La transformación de la matriz energética en México es una discusión realmente estratégica, que debe proyectar la reducción de brechas en el consumo energético, la reducción de las tarifas de la electricidad en sectores vulnerables de la población, la transformación de la movilidad en las ciudades y de carga. Es necesario que la transformación de las fuentes de energía sea en el marco de un crecimiento responsable, serio y sostenido de las energías renovables, con amplia participación de la ciudadanía y con opciones de generación colectiva y comunitaria, acompañada de acciones responsables del sector empresarial, con un enfoque de género y justicia climática.
Si la crisis climática se tomara en serio, la actual administración abandonaría las lógicas de desarrollo neoliberales de proyectos como los llamados polos de bienestar y pondría en el centro las necesidades de cuidado de la vida. El plan de Pemex, en cambio, prioriza garantizar energía para un modelo de exportación basado en corredores industriales, megaproyectos turísticos y estrategias de “nearshoring” que ofrecen beneficios fiscales a empresas extranjeras, en el marco de la competencia comercial entre Estados Unidos y China, a costa de territorios indígenas, campesinos y rurales que ya enfrentan estrés hídrico y degradación ambiental.
Las recientes opiniones de la Corte Interamericana de Derechos Humanos y de la Corte Internacional de Justicia marcan un camino que México debería asumir: una planeación estratégica guiada por un enfoque de derechos, responsabilidad intergeneracional y justicia climática. Sin embargo, lo que hoy se presenta, es una visión cortoplacista, excluyente y neocolonial que vulnera los derechos de comunidades y pueblos indígenas, debilita economías locales y amenaza los ecosistemas que sostienen la vida.
Hacemos un llamado a Claudia Sheinbaum y a todo el gobierno de la 4T, a demostrar un liderazgo firme y ambicioso en términos climáticos y económicos. La salida de los combustibles fósiles no es una aspiración, es una transición ya en marcha a nivel global y una oportunidad histórica para México de generar nuevos empleos y revitalizar economías locales; no podemos desperdiciar los próximos 10 años con la falsa solución del gas ni profundizando la matriz fósil.
Desde Nuestro Futuro Nuestra Energía proponemos una amplia discusión sobre las transformaciones económicas y productivas que son realmente necesarias en un escenario de crisis climática y de crisis económica. Exigimos una participación real, efectiva, un diálogo franco y constructivo, para que estas decisiones estratégicas no se tomen a espaldas de las comunidades, de los pueblos, de las organizaciones, de los trabajadores, y de la sociedad en su conjunto.
Exigimos dejar de sacrificar el futuro de las nuevas generaciones y actuar con contundencia para terminar con la dependencia del país al gas fósil y a toda la industria fósil sucia, cada vez más cara y en decadencia.
Firman:
Nuestro Futuro Nuestra Energía
Alianza Mexicana contra el Fracking
Articulación Yucatán
Asamblea Ecologista Popular
Asamblea de Pueblos Indígenas del Istmo en Defensa de la Tierra y el Territorio (APIIDTT)
Bcsicletos Colectivo de Ciclismo Urbano
CartoCrítica
Centro de Apoyo al Movimiento Popular Oaxaqueño A.C. (CAMPO)
Centro de Derechos Humanos de los pueblos del sur de Veracruz Bety Cariño A.C.
Centro de Derechos Humanos Tepeyac del Istmo de Tehuantepec, A. C.
Centro de Derechos Indígenas Flor y Canto A.C.
Centro de Investigación y Capacitación Rural (CEDICAR)
Centro Mexicano de Derecho Ambiental A.C. (CEMDA)
Centro Profesional Indígena de Asesoría, Defensa y Traducción A.C.
Colectiva de la costa de Oaxaca Ña a tunda A.C.
Colectivo Sierra de Juárez
Conexiones Climáticas
Cooperativa Onergia
CORASON Coordinadora Regional de Acción Solidaria en Defensa del Territorio
Defensa Ambiental del Noroeste
Engenera, A.C. -Energía, Género y Ambiente
#EsGasFósil
Fundación Heinrich Böll
Fundar, Centro de Análisis en Investigación
Fundación Rosa Luxemburgo
Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra y el Agua Morelos, Puebla y Tlaxcala
Geocomunes
Greenpeace México A.C.
Grupo de Estudios Transdisciplinarios sobre Energía y Crisis Civilizatoria (GETECC)
Grupo de estudios sobre la mujer Rosario Castellanos (GESMUJER)
Grupo Territorio Género y Extractivismo (Grupo TGE)
Leave in the Ground Initiative (LINGO)
Nueva Central de Trabajadores
Ojo de Agua Comunicación
Oxfam México
La Sandía Digital
Bcsicletos Colectivo de Ciclismo Urbano
Aleida Azamar Alonso
Maderas del Pueblo del Sureste A.C.
Unión de Comunidades Indígenas de la Zona Norte del Istmo. UCIZONI.
Mujer y Medio Ambiente
Hilda Salazar
Iniciativas para el Desarrollo de la Mujer Oaxaqueña (IDEMO)
Luna del Sur A.C.
Organización de Mujeres Poj Kää
Servicios para una Educación Alternativa A.C. EDUCA
KOXUB Comunidad Trans por la defensa de nuestros DDHH en Oaxaca
Unión de Ejidos en Defensa del Territorio Maya