
Carmen era integrante de la comunidad indígena chol de Tila, miembro del Consejo Nacional Indígena y parte del consejo de vigilancia del ejido de Tila, en Chiapas. Fue un defensor muy participativo en el proceso de restitución del territorio del ejido frente al despojo de su territorio. La noche del 12 de enero de 2024, Carmen López Lugo fue asesinado por miembros de la delincuencia organizada con armas de uso exclusivo del ejército.
El contexto generalizado de violencia y presencia de grupos del crimen organizado en Chiapas ha generado asesinatos, desplazamientos forzados, despojos, entre otras muchas agresiones en las comunidades indígenas. En diferentes espacios se ha hablado de una crisis humanitaria en el estado. En esa situación, las comunidades indígenas han continuado resistiendo y defendiendo la tierra y el territorio. Como parte de esas luchas, la labor de defensa de sus territorios implica una gran importancia medioambiental frente a la violencia con la que se busca imponer los megaproyectos.