
Con apenas 18 años, Francisco pertenecía a la ronda comunitaria de Cherán, municipio autónomo de Michoacán, encargada de patrullar los alrededores del bosque. En la comunidad lo conocían como Panchito y celebraban su compromiso y valentía para defender la autonomía del pueblo purépecha.
La autonomía de Cherán, surgió como respuesta a una guerra contra el narcotráfico y el olvido del gobierno. Por años, vivieron asediados bajo hostigamientos de quienes buscaban explotar los recursos naturales forestales de la zona. Razón por la cual, se emprendió una lucha para reconocer su autonomía y libre determinación, logrando constituirse como el primer municipio indígena gobernado por sus propios sistemas normativos en México desde el 2011. Sin embargo, el peligro de una invasión por parte de la delincuencia organizada continúa siendo un peligro latente y constante.
El 2 de julio del 2025, en las afueras del Rancho de Pino, la ronda comunitaria realizaba patrullajes cuando se encontraron con un grupo de personas armadas del crimen organizado moviéndose en vehículos. Al percatarse de la guardia comunitaria, abrieron fuego contra ellos, matando a Francisco en el lugar y dejando herido a Daniel Guerrero, otro comunero de la guardia. El ruido de las pistolas alertó a la comunidad y muy pronto llegaron los refuerzos de la ronda comunitaria para ahuyentar a los agresores. Al momento no se ha identificado o detenido a algún responsable.